Marisa a sus veinte añitos de edad, no piensa en casarse, ni siquiera se lo plantea, los tiempos han cambiado y eso ella lo siente y lo sabe. Son las ocho y media cuando suena una música en mitad del quinto sueño. Suena una canción que dice – ¡Mamma mia!, una y otra vez, ¡no se!,como resistirme.

Entre sueños Marisa se levanta con legañas y piensa. - Jo, no tengo ganas de levantarme.

Coge el movil que utiliza como despertador y apaga la alarma. Se levanta de la cama medio dormida pensando en que le espera un día un poco duro porque tiene dos examenes.

Coge el autobús que va lento, lento y lento. Al final llega tarde a clase como casi todos los días. Se caga en los autobuses de linea que tiene la ciudad en los que todos los día hay gente quejandose. Todo son quejas. El mismo profesor, la misma clase, el mismo instituto y las mismas broncas por llegar tarde. - Es el bus que va lento – Ya, pues coge el bus mucho más pronto, lo que no puedes hacer es llegar todos los días tarde. Marisa se sienta en su sitio mientras su profesor le mira con cara de pocos amigos, lo mismo que todos los días. Estudia fotografía, lo fotografía todo cuando va en el bus que de lo lento que va le da tiempo a recoger mil y una instantaneas.

Pero para instantanea la que tiene al otro lado de la esquina, en el asiento del principio, un chico. - ¿El chico de mis sueños?, se pregunta ella. El chico se llama MiguelAngel y no es muy hablador.Se pasó de bachiller a fotografía cuando el curso comenzaba tarde y por eso Marisa sabe que MiguelAngel tiene un año menos que ella, pero eso, ¿a quien le importa?. A Marta, ex-novia de MiguelAngel, a ella si le importa. Marta siempre llega puntual a clase pero de mala leche. Hoy que es Lunes, Marisa piensa – Seguro que esta tía viene con resaca.Y no se equivoca. Marta también llega tarde (cosa rara) casi después de Marisa, mira al profesor que le pega la bronca, a Miguel que está sentado en la primera fila y los fulmina con la mirada y los ojos de la resaca de anoche.

Anoche Marta iba en el bus nocturno con Alex, su amigo del alma. Alex que si por el fuera, lo del alma sería una palabra más del diccionario dice ser gay liberal. Cada vez que el se autodefine como tal Marta siempre le dice – Pero tio, tu lo que eres es muy puta, como yo. Entre risas y puterío ambiguo ellos dos son felices.

El bus nocturno al que llaman “buho” estaba lleno de gente borracha que parecian grullas en celo. El buho que no es más que el mismo bus de por la mañana pero con un conductor con más mala leche, pegó un frenazo por un coche que lo adelantó a unos noventa kilometros por hora, y como consecuencia Marta no aguantó el pedo que llevaba encima: Echó la pota directamente en medio del bus delante de toda las grullas borrachas que de repente comenzó a reirse y aplaudir.Primera bronca, la del conductor. Segunda bronca, la de su padre con el que no se lleva del todo bién.

A Alex le hizo mucha gracia e incluso lo grabó en el movil, porque al día siguiente el espectaculo que montó Marta era digno de ponerlo en Youtube.

Llega la tarde y es hora de salir del instituto. Alex viene en moto para recoger a Marta y dar una vuelta antes de ir a casa porque ahora no le apetece ver el careto de su padre. Alex quiere ser modelo y ha estado en algunas agencias. Por eso el chico se siente una especie de Adonis que ama lo perfecto. Se ama a si mismo, la estetíca, y el placer gratuito con cualquiera que le de dos carantoñas y que esté bueno.

¡Tin tin tin!, suena la alarma estridente del instituto.

Marisa tiene la costumbre de de salir rápido así que se acaba chocando con alguien y se le acaba cayendo todas las carpetas con todas las fotografías de los ejercicios hechos hoy.

¡Catapum pim pum! - ¡Ay, lo siento!. Primero recoge las carpetas y cuando levanta la mirada lo vuelve a ver, ¿el chico de sus sueños?.Es MiguelAngel, que con una sonrisa entrecortada le dice:

-No, si no pasa nada, ¿quieres que te ayude?.


- No no, si ya está, jeje.

Se hace un silencio incomodo en el exterior porque en el interior de la mente de Marisa suena un ¡Pero que mono que es!.Apresurada dice

– Bueno, pues nos vamos viendo y eso.
Marisa casi se vuelve a tropezar y se va dejando a MiguelAngel con la palabra en la boca.

- ¡Has..Hastaluego!
MiguelAngel piensa: - Esta chica parece un poco rara....


En un país no muy lejano, en primer lugar, se creó el sexo. Más tarde, se crearon las formas de conseguirlo; eran todas muy variopintas.En el principio de la vida; la mujer aceptó el rol de ser la romántica, la que iba a dejarse llevar, la dejaría invitar al deseo, y luego mucho más tarde el hombre cayó en la cuenta de que, sin saberlo, podía ahorrarse ese fastidioso proceso y por consiguiente, fingirlo con mucha rápidez para llegar a su objetivo. Fue entonces cuando se crearon dos cosas: la mentira y la promiscuidad. Por aquel tiempo, también se descubrió la conjunción de planetas,de frases y las matemáticas, vease en el diccionario: Promiscuidad más mentira igual a infidelidad.

Tras mucho mucho tiempo, en ese país lejano, las princesas dejaron de ser románticas; los planetas se dejaron de conjugar al igual que las frases y formulas que adoptaron muchisimas variables.

A algunos principes le gustaban otros principes; las princesas ya no eran princesas ni esperaban principes azules porque ahora se sentían directamente reinas sobre su único reino; El romanticismo para algunos era un trámite, para otros significaba la esperanza; Y la definición de relación parecía más un juego de azar que algo concreto. Estaban los que les tocaba un pequeño premio, los que pocas veces tenían suerte y los que casi siempre les tocaba el premio gordo.

Maria tenía un administración de Lotería, sabía muuucho sobre el azar.

Se casó a la tierna edad de veinte añitos con su primer marido a pesar de la oposición de su padre.

La boda, hubiese trascurrido con total normalidad si no fuese porque el padre de María, estaba tan borracho que le dió por sacar la vieja escopeta y pegar tiros al alza en pleno combite cuando todos los invitados gritaban al unisono: ¡Que se besen! ¡Que se besen!.

A pesar de la boda un tanto desastrosa, el matrimonio le fue bién hasta que María tuvo la gran idea de terminar la carrera de derecho y no quedarse en casa mientras el trabajaba. A el no le gustó mucho la idea de que ser albañil y que su mujer terminase siendo licenciada así que ante el peligro dio un simulacro de dejadez en el matrimonio y simuló un matrimonio desastre que acabó en divorcio.

El segundo matrimonio de María fue con un chico muy majo y muy guapo que se llamaba Jordi. María ya había terminado la carrera y comenzó opositar para abrir la administración de lotería cuando le vino la brillante idea de querer tener hijos, algo que tampoco gustó a su segundo marido porque el siempre decía – Che Marí, que hay que vivir la vida y yo no quiero estar atao ahora.Claro que el no quería tener hijos, recien había montado un pub y un hijo supondría mucho tiempo del cual no iba ni quería disponer. También tenía toda una vida planeada de viajes, juergas compatibles con su matrimonio (o eso pensaba) y tentaciones a ser infiel no tan compatibles con su matrimonio.En efecto, el chico muy majo y muy guapo pero no preparado para el matrimonio ni mucho menos para un hijo. Y con el efecto el contraefecto: segundo divorcio consecutivo de María que acabó con un matrimonio que apenas duró tres años.

De la confianza a la desconfianza, entre la pérdida de la fe no en los hombres, ni siquiera en las mujeres, sino en el amor, Maria opto por el sexo sin compromiso, por dejar de intentar ser una princesa y convertirse en toda una reina. Y entre toda esa conjunción de planetas, de frases hechas, matrimonios desechos, infidelidades no descritas, posibilidades escritas y algún que otro favor biológico de un guapo desconocido, nació Marisa.